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Ailanthus glandulosa

Origen y descripción

El nombre ailanto proviene de una palabra malaya que significa “árbol del cielo”. Este árbol monumental, de la familia de las Simarubáceas, de hojas compuestas pinnadas y con flores dialipétalas, adorna numerosas vías públicas y se le conoce como “barniz del Japón”.

La tintura madre se prepara a partir de las hojas y las ramas jóvenes florecidas; contiene polifenoles y de éstos el quercetol que tiene una acción tónica sobre las venas.

Acción general

El primer caso de intoxicación conocido es aportado por M. L. Tyler. Afecta a la hija de un médico, el Dr. Hughes, la cual se intoxica chupando el zumo de tallos del ailanto. Su padre publica la observación en 1884 como sigue:

La pequeña enferma presenta todos los síntomas de una escarlatina maligna:

  • intensa cefalea, vómitos, fotofobia, vértigos;
  • congestión facial, pulso débil y rápido;
  • alternancia de somnolencia y agitación.

Al cabo de dos horas:

  • inconsciencia, delirio y mascullamiento continuo;
  • aparición de una erupción miliar generalizada en forma de manchas, eflorescente entre sus extremos de un color completamente oscuro, casi lívido, siendo la erupción más densa sobre la frente y el rostro que en otros sitios.

Esta publicación tuvo poco eco, aunque Hughes sugiriera el empleo del ailanto en las formas malignas de escarlatina.

Sin embargo, en 1868, el Dr. Chalmers aporta la demostración de la eficacia particular de Ailanthus en el curso de una epidemia de escarlatina maligna.

La Enciclopedia de Materia Médica Pura de Allen aporta también algunos “provings” que corroboran y completan la sintomatología recogida en el curso de otros envenenamientos.

La intoxicación y la experimentación clínica demuestran por tanto una triple polaridad de acción sobre:

  • El sistema cerebrospinal,
  • El sistema circulatorio, la sangre y por fin sobre
  • las mucosas.

SÍNTOMAS NEUROLÓGICOS

  • Estado adinámico, con estupor y delirio relacionado con la fiebre, acompañado de midriasis y fotofobia.
  • Depresión secundaria de los centros respiratorios que se acompaña de trastornos disneicos con cianosis.

SÍNTOMAS CIRCULATORIOS Y HEMATOLÓGICOS

  • Congestión pasiva cutánea de coloración purpúrea con aspecto jaspeado: como manchas oscuras, dispersas, que aparecen lentamente y que con la presión reaparecen lentamente tras su desaparición.
  • Trastornos en la composición de la sangre que se caracteriza por una tendencia a la hemólisis:
    • Hemorragias de sangre negra,
    • Púrpura y petequias.

SÍNTOMAS A NIVEL DE MUCOSAS

Se localizan principalmente a nivel de las vías aéreas superiores:

  • Lengua seca, cuarteada, negruzca en el centro;
  • disfagia intensa por inflamación congestiva aguda, edematosa, roja oscura de la mucosa faríngea con tendencia hemorrágica;
  • Ulceraciones en las amígdalas con fetidez del aliento y adenopatías dolorosas;
  • Coriza excoriante, a veces sanguinolenta.

Signos característicos

A – SENSACIONES

  • De obstrucción, de garganta seca, rugosa.
  • De disfagia intensa con dolores que irradian a los oídos.
  • De vértigos con náuseas estando sentado.

B – MODALIDADES

EMPEORAMIENTO:

  • al sentarse en la cama;
  • tragando (otalgia refleja);
  • por constricción a nivel del tórax.

MEJORÍA:

  • con las bebidas frías.

C – SIGNOS CONCOMITANTES

  • Alucinaciones durante el delirio febril, cree ver pequeños animales.
  • Astenia intensa llegando a la adinamia.

Principales indicaciones clínicas y posología

Este medicamento fue utilizado antiguamente con éxito en el síndrome maligno de las enfermedades infecciosas descrito por Marfan:

  • Escarlatina o sarampión complicados.
  • Anginas ulcerosas o gangrenosas graves y también en las difterias.

Este recuerdo histórico justifica la prescripción del medicamento para estas mismas indicaciones, asociado con los tratamientos clásicos o en caso de fracaso de estos tratamientos.

Ailanthus glandulosa puede estar también indicado, en primera intención, en las mononucleosis infecciosas: prescribir en 5, 7 ó 9 CH, cinco gránulos de dos a seis veces al día, según la agudeza de los síntomas.

Su administración es igualmente fiel en las personas en las que persiste una sensibilidad dolorosa en la garganta después de haber sufrido una angina estreptocócica, o desde los primeros síntomas de unas nuevas anginas.